miércoles, 24 de noviembre de 2010

CONOCIENDO TAMARINDO


EL día de la observación llegue primero que el sol, que la maestra y que los mismos niños a la escuela.
De repente como ganado que se arrea fueron acercándose los niños que con una mirada tímida me observaban de reojo. Una sonrisa de parte mía logro romper un poco el hielo que distanciaba la desconfianza de un intruso en su vereda y escuela. Los niños al conocer que estaría con ellos en un proceso y tiempo determinado comenzaron hacer planes donde me incluían. Invitaciones y discutas empezaron por quien seria mi mano derecha y mi guía en el conocimiento de su vereda.

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